Tipos de abono según la composición
En el mundo del cultivo, es crucial conocer los diferentes tipos de abono según su composición. Estas variantes se clasifican principalmente en orgánicos e inorgánicos.
Los abonos orgánicos, derivados de material vegetal o animal, son ricos en nutrientes y favorecen la vida microbiana del suelo. Entre ellos encontramos compost, estiércol o guano.
Por otro lado, los abonos inorgánicos, también conocidos como abonos granulados, se producen por acción humana y contienen nutrientes específicos que permiten un control más preciso sobre el crecimiento de las plantas.
Tipos de abonos según el tiempo de efecto
A la hora de elegir un abono, es importante considerar no solo su composición, sino también su tiempo de efecto. Hay dos tipos principales: los abonos rápidos y los lentos.
Los abonos rápidos, como su nombre indica, actúan con rapidez. Son ideales para situaciones en las que se necesita una solución inmediata a una deficiencia nutricional del suelo. Sin embargo, sus efectos son temporales y pueden requerir aplicaciones frecuentes.
Por otro lado, los abonos lentos o controlados liberan nutrientes de forma gradual durante un periodo más largo de tiempo. Aunque tardan más en hacer efecto, ofrecen una alimentación constante a las plantas y mejoran la salud del suelo a largo plazo..
Tipos de abonos según el formato
Al igual que los abonos pueden variar en su composición y tiempo de efecto, también difieren en cuanto a su formato. En general, podemos encontrar tres tipos principales: líquido, sólido y gaseoso.
- Abonos líquidos: son fáciles de aplicar mediante riego. Su absorción es rápida pero requiere frecuencia en la aplicación.
- Abonos sólidos: son los tipos de abonos granulados o en pellets. Son ideales para una liberación lenta y constante de nutrientes.
- Abonos gaseosos: aunque menos comunes, se utilizan para mejorar la calidad del suelo con rapidez.
¿Qué plantas necesitan abono y fertilizantes?
Todas las plantas, en mayor o menor medida, requieren de abonos y fertilizantes. Estos aportan los nutrientes esenciales para su correcto desarrollo. Al igual que con los tipos de abonos, no todas las plantas necesitan el mismo tipo ni la misma cantidad de nutrientes. Existen especies más exigentes que otras.
Las plantas ornamentales, por ejemplo, demandan un aporte constante de sustancias nutritivas para mantener su aspecto vistoso. Por otro lado, las hortalizas también son grandes consumidoras de estos compuestos.
Consejos prácticos
Además, no todas las plantas necesitan el mismo tipo de fertilizante. Por lo tanto, se debe identificar cuál es la más adecuada para las plantas antes de aplicar cualquier producto.
Investigar sobre las necesidades específicas de cada planta en tu jardín o huerto y seleccionar el abono que mejor se ajuste a ellas es lo mejor. Un uso inadecuado puede ser perjudicial para su crecimiento.
En el huerto, escoger entre los diferentes tipos de fertilizantes granulados requiere un conocimiento profundo de los cultivos y el terreno, para determinar cómo enriquecerlo y potenciar su desarrollo.





