Una plaga mal gestionada puede reducir hasta un 30% la producción de un olivo en solo una temporada, por lo que se trata de un asunto importante, sin importar el tipo de olivo que se vea afectado. Estas son las plagas del olivo más comunes y los tratamientos más eficaces para afrontarlas para mejorar la salud de los cultivos.
Abichado del olivo
Una plaga causada por el escarabajo Hylesinus oleiperda, un insecto que afecta sobre todo a las ramas y troncos jóvenes del árbol. Su actividad consiste en perforar galerías en la madera, debilitando la estructura y obstruyendo la circulación de savia. Entre los síntomas más comunes destacan la aparición de pequeños agujeros en las ramas, el debilitamiento de las ramas superiores y la caída prematura de hojas.

Para combatir esta plaga, es esencial retirar y quemar las ramas afectadas, aplicar tratamientos fitosanitarios específicos basados en piretroides durante la primavera y mantener el árbol bien podado para reducir posibles escondites para el escarabajo.
Algodoncillo del olivo
El insecto Euphyllura olivina es otra amenaza frecuente entre las plagas del olivo. Este insecto deposita sus huevos en las flores y brotes tiernos, generando masas algodonosas blancas que protegen a las larvas mientras se alimentan de la savia del árbol. Los principales síntomas incluyen la presencia de manchas blancas en hojas y brotes, la caída de flores y una reducción significativa en la producción de frutos. Además, las hojas pueden volverse amarillentas.
Para controlar la plaga se recomienda aplicar insecticidas específicos durante los primeros brotes de primavera, introducir depredadores naturales como mariquitas y evitar un exceso de humedad en los cultivos.
Barrenillo
El barrenillo del olivo, cuyo nombre científico es Phloeotribus scarabaeoides, es una de las plagas del olivo más destructivas para este cultivo. Este insecto excava galerías en ramas debilitadas, afectando a la salud general del árbol. Los síntomas incluyen la presencia de serrín fino en la base del árbol o sobre las ramas, ramas que se secan sin causa aparente y brotes más débiles en primavera.
Es fundamental eliminar las ramas afectadas en invierno, colocar trampas de feromonas para capturar adultos y aplicar tratamientos preventivos durante el verano para evitar nuevas infestaciones.
Cochinilla de la tizne
Conocida técnicamente como Saissetia oleae, la cochinilla de la tizne afecta tanto las hojas como los frutos del olivo. Produce una sustancia azucarada que fomenta el crecimiento de hongos, lo que genera una capa negra conocida como fumagina. Esto reduce la fotosíntesis, provoca amarilleo y caída de hojas, y puede debilitar el árbol de forma considerable.
Los métodos más efectivos para controlarla incluyen el uso de depredadores naturales como Cryptolaemus montrouzieri, la aplicación de aceites minerales antes de la brotación para reducir las poblaciones y la poda de ramas densas para mejorar la ventilación del árbol.
Glifodes del olivo
Esta mariposa, conocida científicamente como Palpita unionalis, también representa un riesgo. Sus larvas se alimentan de las hojas jóvenes y los brotes, debilitando el crecimiento del árbol. Entre los síntomas más comunes se encuentran las hojas enrolladas o comidas en los bordes, daños visibles en brotes jóvenes y un crecimiento más lento del árbol.
Los tratamientos incluyen el uso de insecticidas selectivos en etapas tempranas, la promoción de biodiversidad para atraer depredadores naturales y un monitoreo constante durante la primavera y el verano.
Mosca del olivo
La Bactrocera oleae es una de las plagas del olivo más temidas. Esta mosca deposita sus huevos en los frutos del olivo, y las larvas se alimentan de la pulpa, lo que afecta a la calidad del aceite. Los síntomas incluyen pequeñas perforaciones en los frutos, manchas marrones en las aceitunas y una pérdida de peso y calidad en los frutos afectados.
Para combatirla, se recomienda usar trampas específicas para capturar adultos, tratamientos fitosanitarios en épocas de mayor actividad como otoño y primavera, y la recolección y destrucción de frutos caídos para evitar la reproducción de la plaga.
Prays del olivo
El prays del olivo (Prays oleae) es un lepidóptero que ataca en tres fases: hojas, flores y frutos. Es muy peligroso porque puede causar daños al olivo durante todo el año. Los síntomas incluyen defoliación debido a las larvas que se alimentan de las hojas, caída de flores y brotes en primavera, y frutos perforados y secos.
Para su control, es importante aplicar tratamientos fitosanitarios específicos durante la floración, implementar trampas lumínicas para reducir la población adulta y mantener un programa de monitorización constante para detectar infestaciones a tiempo.
Proteger de estas plagas del olivo es esencial para mantener una producción estable y de calidad. En Novafer entendemos que cada cultivo tiene sus retos, y por eso ofrecemos abonos y fertilizantes personalizados, con los que fortalecerlos y ayudarles a luchar contra las plagas.











